Crisis en la planificación municipal: El POA 2027 a la espera de aprobación
El Concejo Municipal de Sucre advierte sobre la falta de presentación del Plan Operativo Anual, lo que podría ocasionar el congelamiento de las cuentas fiscales del municipio.

El Concejo Municipal de Sucre está a la expectativa de que el Ejecutivo local presente el Plan Operativo Anual (POA) 2027 antes de la fecha límite, que se cumple este viernes. La demora en la entrega de este documento podría conllevar a un congelamiento de las cuentas del municipio.
Omar Aguilar, concejal por Charcas Revolucionaria, ha señalado al Secretario de Planificación como responsable por esta situación. Recordó que la primera fecha de entrega venció el 4 de septiembre y que el segundo plazo culmina el 11 de septiembre.
Aguilar expresó su descontento, argumentando que el proceso de elaboración del POA debería haber comenzado desde el primer día y que los responsables tuvieron tres meses para su desarrollo. Criticó la falta de atención y planificación, aludiendo a una comunicación informal en la que la Alcaldía pide comprensión para un documento que aún no ha sido entregado.
El reglamento establece que el Concejo tiene 15 días para revisar el POA, lo que indica que, con tan solo dos días para la finalización del plazo, las posibilidades de un congelamiento de las cuentas fiscales son reales.
El concejal Aguilar se dirigió a la alcaldesa, sugiriendo destituir al secretario de Planificación, Marco Barrios, por considerar que sus acciones podrían perjudicar la gestión municipal. Reiteró que su apoyo no será incondicional si el documento no es presentado de forma clara y adecuada.
Se han planteado serias preocupaciones sobre la ausencia de proyectos bien definidos y perfiles técnicos necesarios para varias áreas del municipio. Aguilar mencionó que existen denuncias que apuntan a la falta total de proyectos, lo que podría afectar la planificación y el desarrollo de iniciativas en la región.
La aprobación del POA 2027 no solo requiere la sanción del Concejo Municipal, sino que también debe pasar por el Control Social, lo que añade una capa más de complejidad a este proceso ya de por sí crítico.