Críticas del Defensor del Pueblo al Estado de Excepción
Pedro Callisaya señala que la medida es insuficiente para abordar los problemas estructurales que enfrenta el país y propone el diálogo como solución.

El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, expresó su preocupación respecto al estado de excepción, señalando que esta medida, más que una solución, es un simple "parche" ante la crisis actual que afecta a Bolivia.
Callisaya enfatizó que un estado de excepción es una medida temporal que no aborda las raíces de la conflictividad que persiste en el país. "Este reporte se traduce en una alerta temprana que reiteramos advierte que un estado de excepción es un parche frente a la crisis", indicó.
El Defensor del Pueblo instó al Gobierno a proporcionar una explicación clara sobre las decisiones adoptadas, en particular sobre el Decreto Supremo 5676, así como a considerar el impacto de estas acciones en la economía nacional. También hizo un llamado a establecer espacios de diálogo con los sectores que se encuentran movilizados, buscando así evitar una escalada de conflictos.
Identificando el combustible como el principal factor de la conflictividad, Callisaya mencionó que la inseguridad en el abastecimiento, los precios del diésel y el aumento del costo de vida están generando inquietudes significativas entre la población. Asimismo, advirtió sobre la posibilidad de que se produzca una convergencia de diversas demandas laborales y sectoriales.
De acuerdo con el quinto informe de monitoreo de la Defensoría del Pueblo, el 68% de los conflictos durante el estado de excepción están en una fase de escalamiento, mientras que el 23% se encuentra en preconflicto. Ante esta situación, Callisaya subrayó la necesidad de que el Estado aborde las causas subyacentes de los problemas para evitar el resurgimiento de los conflictos.