sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Críticas del exministro Cavero a la Ley de Inversiones del Gobierno

El exministro Ramiro Cavero advierte sobre la posibilidad de que el proyecto de Ley de Inversiones ahuyente capitales debido a su complejidad y burocracia.

Por Lourdes Caballero · 14 de agosto de 2026

Ramiro Cavero, exministro y economista, expresó su preocupación por el proyecto de Ley de Inversiones que el Gobierno ha presentado ante la Asamblea. Según Cavero, la normativa, tal como está diseñada, podría disuadir a potenciales inversionistas debido a la excesiva burocracia implicada.

En una entrevista, Cavero subrayó que la ley podría convertirse en un obstáculo en lugar de un aliciente para la inversión extranjera y nacional. Señaló que la inclusión del arbitraje internacional y los procedimientos burocráticos para acceder a incentivos tributarios son aspectos preocupantes.

El primer problema que tiene la ley es que va contra la Constitución

Cavero argumentó que el arbitraje internacional debería ser incorporado mediante una modificación a la Constitución para que la ley ofrezca la estabilidad jurídica que buscan los inversionistas. Resaltó que este aspecto es crucial para atraer inversión en sectores como hidrocarburos, minería, litio y electricidad.

Otro punto crítico que mencionó fue la creación de una Agencia Nacional de Inversiones, encargada de calificar proyectos y asignarles puntuaciones para acceder a beneficios fiscales. Esta metodología, según él, podría generar retrasos y dudas sobre la transparencia del proceso.

Cavero propuso en su lugar incentivos automáticos y universales, como la eliminación del 12,5% de impuestos sobre ciertas rentas y la reducción de impuestos para nuevas inversiones. También sugirió que los bienes de capital no producidos en Bolivia deberían tener un tratamiento tributario preferencial sin la necesidad de trámites adicionales.

A pesar de sus críticas, Cavero reconoció algunos aspectos positivos en la ley, como la creación de una Ventanilla Única de Inversiones, que podría facilitar la concentración de trámites y reducir costos administrativos. También destacó la intención de fortalecer las asociaciones público-privadas, aunque insistió en que estas deben estar acompañadas de reglas claras y estables.

Finalmente, el exministro hizo hincapié en que atraer inversiones requiere no solo incentivos tributarios, sino también garantizar condiciones básicas para que las empresas operen, como protecciones de propiedad y la eliminación de bloqueos que afecten el tránsito y la producción.