El dilema del precio del diésel en Bolivia
Un especialista en hidrocarburos expone las implicaciones del nuevo mecanismo para fijar el costo del diésel, alertando sobre posibles efectos negativos en la economía nacional.

El experto en hidrocarburos Jaime Balanza ha manifestado su preocupación no solo por el reciente aumento del precio del diésel, que pasó de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, sino también por la fórmula de cálculo establecida en el Decreto Supremo N.º 5716, que podría acarrear consecuencias económicas adversas.
La norma actual vincula el precio del diésel en Bolivia a la cotización internacional del ULSD Colonial 62, un tipo de combustible estadounidense, incorporando además variables como el tipo de cambio, costos logísticos y otros gastos relacionados. Según Balanza, este enfoque podría generar reajustes de precios en el futuro.
Uno de los puntos más críticos que plantea Balanza es la inclusión del tipo de cambio en el mecanismo, ya que esto podría aumentar la demanda de dólares para importar combustible, lo que a su vez podría encarecer otros productos y servicios en el país. Esto significaría que un aumento en el tipo de cambio elevaría los costos de importación, trasladándose finalmente a los precios de los bienes de consumo.
Impacto de la indexación en la economía boliviana.
Balanza argumenta que incluso si las cotizaciones internacionales del petróleo disminuyen, esto no garantizaría una reducción automática del precio interno del diésel. Las variaciones en el tipo de cambio o en otros costos asociados podrían neutralizar cualquier beneficio de una baja en el mercado internacional.
El mecanismo de reajuste previsto en el decreto es otro aspecto que Balanza critica, ya que permite modificaciones en el precio cuando se alcance un cambio acumulado del 5% en los componentes considerados, sin necesidad de un nuevo debate amplio sobre la estructura del precio.
Además, el especialista manifiesta su inquietud por los costos ocultos que podrían influir en el precio final del diésel. Si se presentan sobreprecios o ineficiencias en la cadena de suministro, estos costos se reflejarían en el precio que enfrentan los consumidores.
Finalmente, Balanza sugiere la necesidad urgente de revisar el Decreto Supremo N.º 5716, ya que el debate sobre el precio del diésel debe ir más allá del costo actual de Bs 17,95, enfocándose también en las implicaciones futuras de las variables que se utilizan para su cálculo.