miércoles 28 de octubre de 2026

Economía

El gas importado podría costar hasta 14 veces más que el nacional

Se anticipa un aumento significativo en el costo del gas en Bolivia tras el fin de las subvenciones a combustibles en 2027, generando preocupación en sectores industriales y eléctricos.

Por Fernando Torrico · 28 de octubre de 2026

El precio del gas natural para industrias y termoeléctricas en Bolivia se encuentra en aproximadamente 1,30 dólares por millón de BTU, mientras que las cifras internacionales de referencia alcanzan los 6 dólares por ducto y pueden llegar a 14 y 16 dólares en el caso del gas natural licuado (GNL).

A pesar de contar con uno de los precios internos más bajos de la región, se prevé que esta ventaja desaparezca. De acuerdo con el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ya ha realizado un desembolso inicial, las subvenciones a los combustibles se eliminarán el 1 de enero de 2027. Anticipándose a este panorama, el gobierno boliviano aprobó el Decreto Supremo 5755, que permite a entidades públicas y privadas importar gas natural y GNL para satisfacer sus necesidades operativas y generar electricidad en el contexto de una emergencia energética y social declarada a principios de año.

Referencias de la Fundación Jubileo indican que las industrias y termoeléctricas en el país pagan unos 1,30 dólares por millón de BTU, mientras que el precio de exportación se sitúa cerca de 6,05 dólares. Esta diferencia resalta que el gas para el mercado interno se vende por debajo de su valor en el mercado internacional, lo que representa un costo de oportunidad al no estar disponible para exportaciones.

La brecha de precios se amplía aún más cuando se compara con el GNL, cuyos precios internacionales en julio de 2026 alcanzaron los 14,43 dólares por MMBtu en Europa y 16 dólares en Asia, con algunos casos que llegaron hasta 18 dólares. Estas cifras son referencias de mercado y no garantizan precios para Bolivia, además de no incluir todos los costos de transporte y distribución.

Para las industrias del país, esta diferencia de precios podría afectar su competitividad. Las empresas que decidan recurrir a gas importado deberán valorar si pueden afrontar el costo adicional, ajustando sus precios o su consumo. En el sector eléctrico, las generadoras que utilicen gas importado se enfrentarán a combustibles más caros, aunque el efecto sobre las tarifas dependerá de las condiciones de compra y despacho.

Impacto en Tarija

El contexto es especialmente crítico para Tarija, un departamento históricamente productor de gas, cuya producción ha disminuido drásticamente, pasando de 14,873 millones de metros cúbicos en 2015 a solo 6,027 millones en 2023, según datos del Ministerio de Desarrollo Productivo. La gobernadora María René Soruco ha solicitado que se empiecen a pagar regalías por el gas para generación eléctrica a precios internacionales, lo que añade un nuevo nivel de complejidad a la situación económica de la región.

El Decreto Supremo 5755, emitido el 26 de octubre, permite la importación de gas natural y GNL con fines de consumo propio o para la generación de electricidad. Sin embargo, esta medida no permite la reventa a gran escala y está sujeta a regulaciones específicas que incluyen la autorización de volúmenes y calidad del producto, además de establecer sanciones por incumplimiento.