sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

El Gobierno reafirma el precio del diésel ante la presión del FMI

El presidente Rodrigo Paz y el ministro Aramayo defienden la medida de fijar el precio del diésel en Bs 18 el litro, mientras crece el rechazo de diversos sectores productivos y municipales.

Por Cecilia Ríos · 28 de agosto de 2026

A pesar del descontento manifestado por los municipios y las asociaciones productivas, el Gobierno se mantiene firme en la implementación del Decreto Supremo 5676, que establece un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para los grandes consumidores. Esta decisión ha sido respaldada por el presidente Rodrigo Paz, quien subrayó que la norma puede ser mejorada, pero no revertida.

Paz argumentó que la medida busca reducir el gasto estatal en combustibles, permitiendo así la reasignación de recursos hacia áreas críticas como carreteras, hospitales y educación. Durante una reunión con los representantes municipales, el mandatario expresó: "Si retrocedo en este decreto, les voy a quitar plata a ustedes", aludiendo a las posibles consecuencias de revertir la norma.

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, destacó que la exigencia de liberar los precios de los combustibles proviene del Fondo Monetario Internacional (FMI), como parte de las condiciones para acceder a un financiamiento destinado a la recuperación de las Reservas Internacionales del país.

Desde el sector productivo, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha manifestado su oposición al Decreto 5676, estableciendo un plazo hasta el domingo para su derogación. De no suceder, la CAO planea solicitar la convocatoria de una Asamblea de la Cruceñidad para definir nuevas acciones.

Los conflictos en las carreteras han escalado, evidenciando la tensión entre el Gobierno y los productores, quienes han llevado a cabo protestas que resultaron en enfrentamientos. Recientemente, un operativo policial junto a las Fuerzas Armadas logró restablecer el tránsito en la ruta Trinidad-Santa Cruz, tras incidentes violentos.

Mientras tanto, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, se comprometió a asegurar el abastecimiento de combustible, anunciando la búsqueda de alianzas con el sector privado para la importación de diésel y gasolina. Velasco no ofreció detalles específicos sobre este plan, pero aseguró que se están tomando medidas adecuadas para garantizar el suministro en el departamento.

Así, la situación plantea un escenario complicado: el Gobierno insiste en no retroceder en su política de precios, mientras que los municipios y productores advierten sobre el impacto que esto podría tener en la economía y en los consumidores.