sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

El impacto del 'Súper Niño' en Bolivia: un desafío climático

La llegada del 'Súper Niño' podría provocar severos efectos en el clima boliviano, afectando la producción agrícola y los recursos hídricos del país.

Por Fernando Torrico · 17 de agosto de 2026

La inminente llegada de un 'Súper Niño', una variante intensificada del fenómeno climático conocido como 'El Niño', plantea serios riesgos para Bolivia. Según el investigador climático Julio Rojas, se prevé un incremento de las temperaturas del océano Pacífico que podría alcanzar hasta 3,5 grados por encima de lo habitual.

Esta situación podría resultar en un significativo déficit hídrico, especialmente en el altiplano y otras áreas del país, con lluvias que podrían llegar a niveles alarmantemente bajos. Las comunidades rurales y la producción agrícola serían las más afectadas por esta crisis hídrica.

Consecuencias para la agricultura y el agua

La escasez de agua durante la época de siembra podría obstaculizar el crecimiento de los cultivos, amenazando las cosechas y, eventualmente, el abastecimiento de alimentos. Además, se reportan temperaturas extremas y heladas fuera de temporada que ya están impactando la agricultura.

Rojas también advirtió sobre el riesgo de que el lago Titicaca sufra una nueva reducción de sus niveles, potencialmente por debajo de lo que se observó durante la sequía de 2023, cuando el lago perdió más de 60 centímetros de profundidad y afectó a alrededor de 85.000 hectáreas de totorales.

Por su parte, el lago Poopó enfrenta un panorama similar, con el riesgo de alcanzar niveles críticos. Rojas expresó su preocupación, indicando que espera que este lago no llegue a secarse por completo.

Mientras ciertas regiones del altiplano podrían experimentar escasez de agua, el este del país y la Amazonía podrían enfrentar un aumento en las precipitaciones, lo que añade complejidad al escenario climático.

Preparativos y acciones necesarias

Ante este panorama alarmante, los expertos instan a las autoridades a tomar medidas preventivas. Es fundamental mantener un monitoreo constante del clima para determinar si se requieren nuevos protocolos o ajustes en las estrategias existentes.

Las experiencias pasadas muestran la necesidad de fortalecer la gestión de recursos hídricos, mejorar los sistemas de alerta temprana y fomentar una agricultura más resiliente. Existe preocupación entre los analistas sobre si los municipios y gobernaciones están realmente preparados para enfrentar estos desafíos.

"Es indiscutible que ahora llega el Super Niño, que va a ser peor que El Niño", afirmó el presidente Rodrigo Paz, quien también destacó que su administración está trabajando en un plan de contingencia y en la búsqueda de apoyo internacional para mitigar el impacto de esta situación.

Paz aseguró que se están tomando medidas para asegurar los recursos necesarios que permitan afrontar un impacto que se considera incalculable.

En conclusión, Bolivia se enfrenta a un reto climático que requiere la atención y preparación adecuada para salvaguardar sus recursos y su producción agrícola.