El Magisterio Urbano de Bolivia se opone a la nueva currícula regionalizada
Los educadores urbanos alertan sobre la posible privatización de la educación pública y anuncian medidas de protesta ante las decisiones del Gobierno central.

El Magisterio Urbano en Bolivia ha declarado un estado de emergencia y movilización continua, manifestando su desacuerdo con la descentralización educativa y la propuesta de una currícula regionalizada. Francisco Rocha, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores en Educación Urbana de Chuquisaca, argumenta que estas acciones son parte de un plan del Gobierno para evadir sus responsabilidades en el financiamiento de la educación pública.
Rocha sostiene que la intención gubernamental implica transferir la gestión y el personal de los institutos educativos a las gobernaciones. Esta medida, según él, sustituiría el proceso de selección basado en méritos por designaciones arbitrarias, afectando gravemente la calidad educativa y favoreciendo a las instituciones privadas.
"Eso es destruir directamente la calidad educativa en los institutos superiores (…) Lo cual lleva al cierre de las instituciones públicas y beneficia de manera directa a los institutos superiores privados".
El ejecutivo de la federación también destacó que estas medidas contradicen un acuerdo firmado en mayo, en el que el Gobierno se comprometió a no descentralizar ningún subsistema educativo. Además, atribuyó dicha postura a presiones de organismos internacionales que buscan reducir los gastos en educación.
El Magisterio Urbano no cederá ante las posibles sanciones, según Rocha, quien afirmó: "Preferimos ser descontados o estar en las cárceles antes que permitir que se privatice la educación del pueblo boliviano".
El contexto socioeconómico también ha generado inquietud en el sector educativo. El aumento en los precios de la canasta familiar y la eliminación de subsidios han impactado negativamente en las familias, contribuyendo a una creciente deserción escolar en la región.
Como parte de sus acciones de protesta, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia y sus 31 federaciones han programado un paro nacional de 24 horas para el 23 de octubre. En Chuquisaca, las actividades incluyen marchas y mítines, así como reuniones organizativas previas a esta jornada de lucha, que podría incluir piquetes de huelga de hambre y tomas de instituciones.