sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

El retorno al diálogo: Ciudadanos buscan sanar las heridas sociales en Bolivia

Luego de la agitación social de 51 días, la ciudadanía se reúne en La Paz para fomentar la comunicación y reconstruir la confianza comunitaria, tras los bloqueos y la demanda de renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Por Lourdes Caballero · 25 de agosto de 2026

Las secuelas de los intensos 51 días de bloqueos y turbulencia social en Bolivia, donde la Central Obrera Boliviana (COB) y ciertos sectores agrarios exigían la salida del presidente Rodrigo Paz, aún perduran en la memoria colectiva del país.

El futuro boliviano no solo se decide en las instancias de poder, sino que también se construye en las dinámicas diarias de las ciudades. Con esta idea, se llevó a cabo en La Paz el conversatorio titulado "Diálogos Urbanos: Análisis de coyuntura", donde diversas organizaciones y grupos ciudadanos se unieron para mantener un diálogo sincero después de la crisis de bloqueos.

Reconstruyendo la confianza en la comunidad

Este evento, realizado el 11 de agosto, concluyó una serie de diálogos que se llevaron a cabo en diversas regiones del país, buscando restaurar la confianza comunitaria y reflejar la perspectiva de quienes habitan en las áreas urbanas. Sin embargo, lo más impactante del encuentro fue la autocrítica profunda sobre la situación actual, como señaló la facilitadora Elvia Prieto: "A veces nos falta escuchar la otra voz".

Paola Hurtado, consultora del Programa Urbano de la Red UNITAS, comentó que el conflicto que vivió Bolivia trasciende las divisiones políticas y afecta a cada hogar, evidenciando la falta de atención de las autoridades hacia las necesidades reales de la población. "Las autoridades no han podido gestionar un diálogo efectivo", lamentó.

Consecuencias del conflicto

Durante los bloqueos, se identificaron 20 puntos de conflicto activos en La Paz y El Alto hasta el 14 de junio, afectando la seguridad alimentaria de más de dos millones de ciudadanos. Asimismo, los hospitales enfrentaron una grave crisis con la escasez de insumos básicos, lo que puso en riesgo la salud de muchos. La gravedad de esta situación fue mencionada por Andrés Zegada, quien relató el peligro que enfrentaban los pacientes en los hospitales debido a la falta de suministros.

En Cochabamba, una participante del conversatorio expuso que la crisis se sentía desde antes de los bloqueos, reflejando la desazón de la ciudadanía. Katya Salazar, activista de La Paz, destacó que los momentos críticos pueden ser oportunidades para reflexionar y unir fuerzas ante la adversidad, afirmando que "somos perfectamente imperfectos" en nuestra búsqueda de soluciones.

Zenobia Mamani, dirigente de la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar, compartió el sufrimiento de muchas mujeres que, además de lidiar con los efectos de la falta de transporte, enfrentaron la culpa por el conflicto y, en algunos casos, la pérdida de sus empleos. En paralelo, jóvenes emprendedores y trabajadores del sector informal también se vieron seriamente afectados, lo que provocó un aumento significativo en el costo de productos básicos en las ciudades.

Frente a la aparente indiferencia gubernamental, Iris Baptista, responsable del programa Urbano de la Red UNITAS, insistió en la importancia de reconocer y exigir los derechos económicos, sociales y culturales en contextos urbanos. Afirmó que la solución a los conflictos no debe venir de imposiciones, sino de diálogos que incluyan a todos los actores sociales.

El joven activista Sergio Irusta enfatizó que la falta de un diálogo efectivo por parte del Gobierno durante el conflicto podría haber evitado la crisis social actual. Durante el conversatorio, se sugirieron planes para prevenir futuras crisis sociales, mientras que se espera que en octubre se publique un documento que recoja las propuestas de diversos colectivos ciudadanos de distintos departamentos del país, buscando visibilizar las demandas de la población.