El TSE establece criterios firmes para la reforma electoral
El Tribunal Supremo Electoral ha determinado aspectos cruciales que no serán sujetos a negociación en el marco de la reforma electoral, enfatizando la autonomía del órgano y la limitación de sustituciones de candidatos en las próximas elecciones.

El avance hacia la reforma del sistema electoral en Bolivia se fundamenta en principios esenciales que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha calificado como "innegociables". Entre estos se destaca la necesidad de garantizar que el Órgano Electoral sea la única instancia competidora en la organización de elecciones, evitando así cualquier interferencia externa. Además, se busca prohibir el registro de nuevos candidatos a menos de 48 horas de las elecciones, según lo indicado por el presidente del TSE, Gustavo Ávila.
Gustavo Ávila ha expresado su preocupación respecto a la normativa que permite la sustitución de candidaturas en el último momento, señalando que dicha práctica debería ser objeto de revisión. "¿Cómo es posible que una ley permita sustituir candidaturas hasta 48 horas antes?" cuestionó, enfatizando la necesidad de establecer un marco claro y restrictivo en la ley electoral.
Desde la promulgación de la Ley de Régimen Electoral en 2010, se han llevado a cabo elecciones nacionales, subnacionales y judiciales que han permitido renuncias y habilitaciones de candidaturas hasta dos días antes de las elecciones. Esto ha generado inconvenientes en el proceso electoral, como se evidenció en las recientes elecciones subnacionales en La Paz, donde una organización política se retiró de la segunda vuelta.
En el contexto de las elecciones judiciales previstas para diciembre de 2024, las decisiones electorales han estado sujetas a la intervención de instancias judiciales. Muchos candidatos han recurrido a la justicia para impugnar decisiones que consideran lesivas a sus derechos, lo que ha puesto en tela de juicio el principio de preclusión.
Un caso ejemplar fue el fallo de la Sala Constitucional Primera del Beni, que declaró desierta la convocatoria para nombrar magistrados del Tribunal Supremo de Justicia en varias regiones, a pesar de estar a un mes de las elecciones. Esta decisión generó controversia y puso de manifiesto la necesidad de una reforma más profunda.
Ávila ha manifestado el objetivo de que las futuras elecciones se realicen bajo un nuevo marco normativo que elimine las contradicciones actuales. "Deseamos que este proceso electoral sea el último que se rija por esta normativa electoral", aseguró, destacando el compromiso del TSE en la implementación de cambios significativos.
Luego de completar la fase de recolección de propuestas y sugerencias, el siguiente paso será la redacción de la nueva normativa, que será socializada y presentada al Legislativo en noviembre para su debate y posterior aprobación.