Empresarios respaldan ajustes gubernamentales pero alertan sobre posibles contracciones económicas
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) manifiesta su apoyo a las recientes medidas del gobierno, pero advierte sobre los riesgos de un impacto negativo en el empleo y la actividad económica.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) ha expresado su apoyo a las últimas decisiones económicas adoptadas por el Gobierno nacional para hacer frente a la crisis actual. Sin embargo, el gremio advirtió que estas medidas podrían llevar a una "etapa de contracción" que afectaría tanto el empleo como la operatividad de las empresas, lo que resalta la necesidad de un plan de protección social urgente y la aprobación de normativas que fomenten la inversión.
En un reciente comunicado, la CEPB valoró positivamente la Ley N° 1765, que establece un acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la Confederación, esta ley "viabiliza un programa de reformas" que busca la estabilidad económica y financiera del país. Del mismo modo, se resaltó el Decreto Supremo 5716, que permite clarificar la estructura de precios de los carburantes y combatir el contrabando, además del Decreto Supremo 5707, que amplía el estado de excepción por 90 días con el objetivo de mantener el orden público y la libre circulación.
A pesar de su respaldo a estas medidas, la CEPB manifestó su preocupación por los posibles efectos negativos del ajuste sobre los sectores productivos y de servicio. El gremio enfatizó que si no se manejan adecuadamente, las consecuencias podrían incluir un estancamiento del crecimiento económico, pérdidas de empleo y una reducción de la operatividad empresarial.
Particularmente, la situación de las empresas medianas y pequeñas se describe como crítica. La CEPB advirtió que cualquier nueva carga regulatoria, tributaria o salarial podría resultar en cierres de empresas, así como pérdidas de empleo y una crisis económica generalizada que socavaría los objetivos de recuperación planteados por el gobierno.
En este contexto, la Confederación demandó la implementación inmediata de un plan de protección social que sea "integral y focalizado", protegiendo a los sectores más vulnerables y asegurando el empleo para evitar que las cargas de la transición económica recaigan sobre los más desfavorecidos.
Desde el ámbito legislativo, la CEPB subrayó la necesidad urgente de aprobar, antes de que concluya el año, un conjunto de leyes clave en los sectores de Inversiones, Minería e Hidrocarburos, así como las reformas puntuales al Código de Comercio y al Código Tributario, que deben enfocarse en la claridad y estabilidad de las regulaciones.
Finalmente, el gremio instó al Gobierno y al Legislativo a intensificar la cooperación y priorizar la búsqueda de soluciones a la crisis económica, resaltando que el país no debe experimentar un nuevo ciclo de bloqueos de carreteras. La CEPB enfatizó que Bolivia se encuentra en el inicio de un largo proceso de recuperación y que es vital evitar la inestabilidad social y política que podría surgir a raíz de la descontento popular.
La posición de la CEPB se resume en varios puntos clave. Primero, respalda las medidas adoptadas, como la Ley N° 1765 y los Decretos Supremos 5716 y 5707. Segundo, solicita enfrentar con resolución los efectos del ajuste. Tercero, demanda un plan de protección social. Cuarto, califica de urgente la aprobación de leyes estructurales, y quinto, rechaza un nuevo ciclo de bloqueos de carreteras.