sábado 12 de septiembre de 2026

Mundo

Estados Unidos deporta migrantes a países africanos

El Gobierno de Donald Trump ha incrementado las deportaciones hacia naciones de África, afectando a ciudadanos de diversas nacionalidades. Esta medida forma parte de su estrategia migratoria.

Por Lourdes Caballero · 31 de agosto de 2026

En la última semana y media, la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha ampliado su política de deportaciones, enviando a migrantes a países que no son los de su origen. Documentos de NBC News indican que en este periodo se realizaron tres vuelos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), trasladando a más de 100 personas hacia ocho naciones africanas: Burundi, Camerún, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Esuatini, Liberia, Ruanda y Sierra Leona.

Los deportados incluyen a individuos provenientes de países como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Afganistán, Irán, Nepal y Turquía, así como de otras naciones africanas. Según los documentos, ninguno de los migrantes fue enviado a su país de origen.

Entre los migrantes expulsados, se encuentra un grupo con antecedentes penales, aunque también hay un número significativo que no tiene delitos registrados, siendo su única irregularidad su situación migratoria.

Un enfoque más amplio en la política migratoria

Esta política de deportaciones a terceros países es parte de la estrategia del mandatario desde su reelección en enero de 2025, con el objetivo de acelerar el proceso de expulsión de migrantes, uno de sus compromisos de campaña. Para ello, se han establecido acuerdos con varias naciones que están dispuestas a recibir migrantes que Estados Unidos no puede repatriar directamente.

Hasta el momento, más de 30 países han firmado acuerdos de este tipo con el Gobierno estadounidense, incluyendo naciones como Panamá, Costa Rica, El Salvador, Ecuador y Paraguay.

La reciente expansión de esta práctica en las deportaciones representa un giro significativo en la política migratoria de Trump, que ha implementado medidas más estrictas en el control y la expulsión de migrantes, extendiendo su impacto más allá de América Latina para abarcar a personas de diversas nacionalidades y regiones del mundo.