Evo Morales y Álvaro García Linera enfrentan nueva investigación por el caso Hotel Las Américas
La Fiscalía General del Estado ha decidido abrir un proceso por supuestos delitos de asesinato y torturas relacionados con el operativo policial de 2009 en Santa Cruz, donde murieron tres personas.

La Fiscalía General del Estado ha iniciado un proceso investigativo en contra del exmandatario Evo Morales y su exvicepresidente Álvaro García Linera. Ambos son señalados por presuntos crímenes de asesinato, tortura y privación de libertad, en conexión con el operativo policial que tuvo lugar el 16 de abril de 2009 en el Hotel Las Américas, en Santa Cruz.
La denuncia fue presentada por un grupo de legisladores de la alianza Libre, quienes argumentan que tanto Morales como García Linera estaban en posiciones clave para tomar decisiones antes de la citada intervención policial.
Declaraciones y contexto del caso
El caso ha cobrado nueva relevancia debido a las declaraciones de Morales el mismo día de la operación, en las que indicó haber dado "instrucciones precisas" a su entonces vicepresidente para llevar a cabo la detención de un grupo acusado de separatismo. Esta declaración se considera un elemento a investigar, aunque no es suficiente para establecer una responsabilidad penal por sí sola.
En el operativo, fueron asesinados Eduardo Rózsa, Michael Dwyer y Árpád Magyarosi, mientras que Elöd Tóásó y Mario Tadić fueron arrestados. En 2024, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos elevó el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, denunciando supuestas violaciones de derechos humanos relacionadas con el operativo, que incluyeron la muerte de Dwyer y las denuncias de los sobrevivientes.
Morales ha afirmado que sus acciones en aquel momento estaban dirigidas a proteger la unidad del territorio boliviano y expresó su disposición a defenderse personalmente si se lleva a cabo un juicio de responsabilidades. Actualmente, la investigación se encuentra en una etapa preliminar, y aún se debe determinar si hay pruebas suficientes para proceder.
Es importante resaltar que, hasta la fecha, no hay una condena penal en contra de Evo Morales relacionada con estos hechos, lo que mantiene el proceso en una fase inicial de análisis de evidencias.