sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Fallece Miguel Urioste, destacado pensador agrario en Bolivia

El economista y referente en investigación rural deja un legado significativo en la reforma agraria y el desarrollo de las comunidades campesinas.

Por Lourdes Caballero · 7 de septiembre de 2026

Miguel Urioste Fernández de Córdoba, un influyente economista y académico boliviano, ha fallecido, dejando un vacío irreparable en el ámbito del pensamiento agrario del país. Su muerte ha sido lamentada por diversas personalidades de la política y la academia, quienes resaltan su legado ético y su compromiso con la mejora de las condiciones de vida en el campo boliviano.

Nacido en Sucre en 1948, Urioste se formó en la Universidad Católica Boliviana (UCB) y amplió sus conocimientos en Europa, especializándose en desarrollo rural y reforma agraria. A lo largo de su carrera, se destacó no solo como investigador, sino también como ensayista y analista de los procesos de transformación que han afectado al sector agrícola en Bolivia.

Aparte de su labor académica, Urioste fue un político activo. Militó en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y luego en el Movimiento Bolivia Libre (MBL), siendo candidato presidencial en 1997. Su trabajo ha sido fundamental para la defensa de los derechos de las comunidades campesinas e indígenas en el país.

Fundador de la Fundación TIERRA, Urioste promovió investigaciones y debates sobre la tenencia de tierras, la desigualdad en el medio rural y la implementación de reformas necesarias en el sector agrario boliviano, convirtiéndose en un baluarte de las luchas sociales en este ámbito.

El expresidente Carlos Mesa, entre otros, destacó su compromiso ético, expresando en redes sociales su admiración por Urioste y considerando su ejemplo como un referente en la historia del país: "Miguel Urioste, hombre íntegro, comprometido con Bolivia, con principios éticos innegociables…".

Miguel Urioste es recordado como una de las voces más importantes en el debate sobre la reforma agraria en Bolivia, con un impacto duradero en políticas públicas, organizaciones sociales y centros de investigación, dejando un legado que perdurará en la memoria colectiva del país.