sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Impacto de las deudas del SUS en la salud tarijeña

El Servicio Departamental de Salud de Tarija ha solicitado a la Alcaldía de Cercado el pago de más de 6 millones de bolivianos por servicios de salud prestados en los últimos años.

Por Fernando Torrico · 2 de agosto de 2026

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Tarija ha hecho un reclamo formal a la Alcaldía de Cercado exigiendo el abono de una deuda que asciende a más de 6 millones de bolivianos. Este monto corresponde a la utilización de distintos servicios y establecimientos de salud en los años 2023, 2024 y 2025.

La mayor parte de esta deuda, aproximadamente 5,1 millones de bolivianos, se relaciona con los servicios del Hospital Regional San Juan de Dios. Este monto se ha acumulado durante el periodo mencionado entre 2023 y 2025.

Además, se suma otra deuda de 1,7 millones de bolivianos por el uso del Hospital Materno Infantil Juan Manuel Jijena, vigente entre 2024 y 2026. Asimismo, se solicitan 600.000 bolivianos por el uso de laboratorios del Sedes en el mismo plazo de 2024 a 2025.

En total, el Sedes reclama una cifra superior a 6 millones de bolivianos, los cuales son vitales para mejorar la situación financiera del sistema de salud local. Estos recursos son necesarios para garantizar la continuidad y calidad de la atención médica en la región.

Hasta la fecha, no se ha recibido una respuesta oficial de la Alcaldía de Cercado respecto a esta solicitud de pago. Sin embargo, es importante destacar que el Gobierno Central también tiene deudas pendientes con la Alcaldía relacionadas con la prestación de servicios de salud en el marco del Sistema Único de Salud (SUS). Esta situación ha sido señalada anteriormente por autoridades municipales como un factor que afecta la financiación del sistema sanitario en Tarija.

El pedido del Sedes se suma a las preocupaciones financieras que enfrentan las instituciones del sector salud, en un contexto donde los retrasos en los desembolsos y las dificultades para cubrir los costos de atención se han vuelto moneda corriente.