Jaime Dunn advierte sobre el uso de fondos del FMI en Bolivia
El analista financiero Jaime Dunn sostiene que los recursos del FMI deben ser empleados para reformas estructurales y no para financiar un Estado ineficiente.

El renombrado político y analista Jaime Dunn ha expresado su preocupación respecto al uso de los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Bolivia. Dunn enfatiza que estos fondos no deberían destinarse a sostener el gasto del Estado, sino a implementar reformas significativas que permitan reducir el déficit fiscal y fomentar la autogeneración de dólares en el país.
Durante su participación en el programa La Tarde en Directo de ERBOL, Dunn afirmó: "No podemos usar dólares nuevos para financiar el mismo Estado viejo". Según él, la llegada de recursos del FMI debería ser vista como una oportunidad para que Bolivia organice sus finanzas públicas y no como una solución mágica para la prosperidad económica.
Recomendaciones para el uso de fondos del FMI
- Reducción significativa del gasto público
- Reestructuración o cierre de empresas estatales no viables
- Mayor independencia del Banco Central
- Eliminación de controles que limitan la actividad productiva
Dunn también advirtió sobre el riesgo de cambiar solo la fuente de financiamiento del déficit sin abordar el problema del desbalance fiscal. Afirmó que "cambiar la fuente de financiamiento del hueco no elimina el hueco", reiterando que el Estado debe ajustar su nivel de gasto para evitar continuar con el déficit.
El analista subrayó que el acuerdo con el FMI prevé una reducción drástica del gasto público en un plazo de 36 meses y que este ajuste debe reflejarse en el Presupuesto General del Estado. Dunn también enfatizó la importancia de reestructurar las empresas estatales que están generando pérdidas, sugiriendo que aquellas que no sean viables deben cerrarse.
Para mejorar la situación económica, Dunn destacó la necesidad de incrementar la producción y las exportaciones en Bolivia, lo que permitirá generar los dólares necesarios para pagar las deudas. A su juicio, es imperativo realizar reformas que faciliten las exportaciones y eliminen restricciones que afectan a los productores.
Finalmente, Dunn cuestionó que el peso del ajuste recaiga sobre los ciudadanos. Observó que los bolivianos ya enfrentan un deterioro en su poder adquisitivo y un aumento en los costos de las deudas en dólares. Planteó la pregunta de cuándo el Estado asumirá su parte en esta crisis, enfatizando que la solución no puede ser únicamente a expensas de la población.