La amenaza del contrabando interno ante el alza del diésel
La reciente decisión de implementar precios fluctuantes para grandes consumidores de diésel plantea riesgos significativos para el mercado energético nacional, mientras se mantiene un subsidio para el consumo minorista.

La reciente adopción de precios variables según el mercado internacional para los grandes usuarios de diésel ha generado preocupaciones sobre la estabilidad del mercado energético en Bolivia. A diferencia de esto, los consumidores minoristas continúan beneficiándose de un precio subsidiado de Bs 9,80 por litro.
Raúl Velásquez, especialista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, alertó que esta diferencia de precios podría dar lugar a un nuevo tipo de contrabando, esta vez dentro del país. En su opinión, esto podría resultar en un mercado negro donde se revenda ilegalmente el combustible.
La lógica detrás de esta situación radica en el atractivo económico que presenta la coexistencia de dos tarifas para el mismo producto. Esto podría llevar a que pequeños compradores minoristas adquieran diésel a precio subsidiado para luego venderlo a grandes consumidores a precios más elevados, generando así una demanda artificial.
Este fenómeno no es nuevo en el país. Velásquez mencionó el bloque de 53 días en el que se produjo una escasez de combustible, lo que derivó en la reventa masiva a través de plataformas digitales, donde los precios alcanzaron niveles exorbitantes, superiores a los internacionales.
Para mitigar este riesgo, Velásquez sugiere que la solución radica en un sinceramiento total de los precios del combustible para todos los consumidores. Esto debería ir acompañado de políticas sociales bien dirigidas que ayuden a las poblaciones más afectadas por dichas medidas.