miércoles 28 de octubre de 2026

Política

La COB se opone a la extensión del estado de excepción y advierte posibles repercusiones

La Central Obrera Boliviana (COB) manifestó su desacuerdo con la prórroga del estado de excepción por 90 días, aprobado por la Asamblea Legislativa. Argumentan que la medida limita el derecho a la protesta y podría intensificar el descontento social.

Por Lourdes Caballero · 17 de septiembre de 2026

La Central Obrera Boliviana (COB) ha expresado su firme oposición a la reciente decisión de la Asamblea Legislativa Plurinacional de extender el estado de excepción por un periodo adicional de 90 días, con un respaldo de 100 votos a favor y 58 en contra.

El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, argumentó que la ampliación carece de fundamentos legales sólidos y atenta contra el derecho de los ciudadanos a manifestarse. Según él, la situación actual no justifica esta medida, dado que no se observan movilizaciones significativas que la respaldarían.

Argollo hizo hincapié en que los problemas que llevaron a la implementación del estado de excepción están relacionados con la crisis económica y el aumento del costo de vida. "No están movilizándose por locos; hay problemas", enfatizó.

El dirigente de la COB también advirtió que la prolongación de este régimen podría tener un efecto adverso, exacerbando el descontento entre diferentes sectores de la población. Esta medida se originó tras 53 días de intensas protestas y bloqueos que se produjeron entre mayo y junio, cuando el Gobierno intentó controlar la agitación social.

A pesar del rechazo expressado por la COB y otras agrupaciones, la extensión del estado de excepción fue ratificada por la Asamblea, que ahora se mantendrá vigente hasta el 20 de diciembre de 2026. El Gobierno sostiene que esta decisión es necesaria para enfrentar eventuales movilizaciones y para garantizar la seguridad en el país.

El rechazo de la COB se suma a las inquietudes manifestadas por organizaciones campesinas, cooperativistas y algunos sectores políticos, quienes deberán decidir cómo responderán ante esta nueva prórroga y si esto desencadenará nuevas acciones de presión contra el Gobierno.