sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

La falta de un resonador público obliga a pacientes a gastar miles de bolivianos

Desde 2025, el único resonador magnético público en Sucre está fuera de servicio, lo que obliga a los pacientes a recurrir a costosos servicios privados. La Gobernación busca financiamiento para su reparación y refuncionalización.

Por Lourdes Caballero · 1 de septiembre de 2026

El resonador magnético que durante años brindó atención a pacientes en Sucre y otras regiones del sur de Bolivia ha dejado de funcionar desde el año 2025. Ante esta situación, quienes necesitan estudios complejos deben buscar alternativas en el sector privado, donde los costos de los exámenes pueden variar entre Bs 3.000 y Bs 5.000, una carga financiera considerable para muchos.

José María Romero, jefe de la Unidad de Resonancia Magnética del Instituto Gastroenterológico Boliviano-Japonés, recordó que este equipo comenzó su operativa en 2013 y en sus primeros años atendía de 17 a 20 pacientes diarios. En sus inicios, era el único resonador en el sur del país, lo que lo hizo crucial para el diagnóstico en diversas especialidades médicas.

A pesar de su importancia, el resonador ha dejado de funcionar debido a múltiples problemas técnicos y altos costos de mantenimiento. Desde el año pasado, este equipo ha estado fuera de servicio, lo que ha provocado una escasez de opciones públicas para los pacientes que requieren una resonancia magnética.

Los pacientes que necesitan estudios como la colangiorresonancia, fundamental para evaluar la vía biliar, se ven especialmente afectados. El resonador también era empleado para una gama amplia de diagnósticos, incluyendo el cerebro, la columna, las articulaciones y estudios relacionados con el cáncer.

Lamentablemente de forma pública ninguna. Cuando el estudio es necesario, deben recurrir a servicios privados.

La reparación del resonador no es un proceso sencillo. Romero explicó que el equipo presenta fallas en su software y hardware, y que varios componentes han llegado al fin de su vida útil. La refuncionalización integral del resonador requiere una inversión de entre Bs 9 millones y Bs 10 millones, mientras que adquirir un dispositivo nuevo costaría alrededor de Bs 35 millones.

La Gobernación de Chuquisaca está trabajando en busca de recursos ante el Ministerio de Salud para restaurar el resonador del Instituto Gastroenterológico. Una vez que se consigan los financiamientos necesarios, la reparación podría realizarse en un plazo de una a dos semanas, con la intención de actualizar el equipo a tecnología más moderna, que incluiría herramientas de inteligencia artificial.

Mientras tanto, los pacientes del sur de Bolivia continúan esperando una solución pública a esta problemática. Romero enfatizó la necesidad urgente de recuperar este servicio esencial para la población, que ha estado sin opciones viables desde la inoperatividad del resonador.