miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

La fase postdrómica de la migraña: un efecto duradero

El final del dolor de cabeza por migraña no implica la completa recuperación. La etapa postdrómica puede traer consigo una serie de síntomas que afectan la vida diaria de los afectados.

Por Fernando Torrico · 27 de septiembre de 2026

Después de que el dolor de cabeza causado por una migraña desaparece, es común que algunas personas experimenten una fase denominada postdrómica, que puede incluir síntomas como fatiga, dificultad para concentrarse, mareos y una mayor sensibilidad a la luz y al sonido.

Esta fase, a veces llamada resaca de la migraña, puede interferir con las actividades diarias y durar hasta 48 horas. La Cleveland Clinic señala que este período se extiende desde el final del dolor hasta el momento en que la persona regresa a su estado habitual.

Síntomas comunes en la etapa postdrómica

  • Cansancio extremo
  • Dificultades para concentrarse
  • Mareos
  • Sensibilidad a la luz y el sonido
  • Náuseas
  • Cambios de ánimo
  • Alteraciones del sueño

El fenómeno conocido como niebla mental también es común, donde el individuo tiene dificultades momentáneas para mantener la concentración o tomar decisiones simples. Estos síntomas pueden ser desafiantes y afectan el desempeño diario.

Investigaciones recientes han demostrado que ciertas alteraciones en la actividad cerebral pueden persistir incluso después de que se ha aliviado el dolor, afectando áreas relacionadas con la atención y las emociones. Sin embargo, los estudios sobre la fase postdrómica aún son limitados y sus resultados no son siempre concluyentes.

En cuanto a la duración, la recuperación puede variar considerablemente. De acuerdo con un estudio en el que se usaron diarios electrónicos, el 54% de los episodios se resolvieron en un plazo de seis horas tras el cese del dolor, mientras que el 7% de los casos se extendieron más de 24 horas. Otras investigaciones sugieren que algunos síntomas postdrómicos pueden durar hasta 48 horas.

No existe un tratamiento específico para la fase postdrómica. Sin embargo, es recomendable descansar, mantener una buena hidratación, evitar luces intensas y sonidos si hay sensibilidad, y realizar movimientos suaves si hay tensión en el cuello. Consultar con un profesional de la salud es crucial si los síntomas son severos o distintos a episodios anteriores.