La OMS insta a controlar los efectos del calor extremo en grupos vulnerables
La Organización Mundial de la Salud ha lanzado una campaña para que los países monitoreen los impactos de las olas de calor en embarazadas y niños, dada la creciente frecuencia de estos eventos climáticos.

En Ginebra, el 21 de octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó una nueva iniciativa destinada a apoyar a los países en la vigilancia de las consecuencias de las olas de calor, especialmente en embarazadas, recién nacidos y niños. Esta propuesta surge en respuesta al aumento de temperaturas extremas a nivel global.
La OMS, en colaboración con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), subraya la importancia de realizar un seguimiento específico de ciertos indicadores durante las olas de calor, tales como la tasa de partos prematuros, la mortalidad infantil y los casos de bajo peso al nacer.
Además, se recomienda monitorear la asistencia escolar en momentos de calor extremo, lo que podría reflejar el impacto de estas condiciones climáticas en la educación de los niños.
Pascale Allotey, directora de salud materna e infantil de la OMS, destacó en un comunicado que esta vigilancia permitirá identificar las posibles repercusiones del calor extremo y adoptar medidas efectivas para proteger a mujeres y niños.
Investigaciones anteriores han demostrado que la exposición a altas temperaturas puede incrementar hasta en un 26 % el riesgo de partos prematuros. Este fenómeno es especialmente preocupante, ya que el calentamiento global ha provocado que los recién nacidos se enfrenten a casi cinco veces más días de calor extremo en comparación con hace dos décadas.