martes 27 de octubre de 2026

Mundo

La reencarnación: un fenómeno que intriga a la ciencia

Un estudio sobre 1.678 casos de supuesta reencarnación revela patrones intrigantes en las experiencias de niños que afirman recordar vidas pasadas, desafiando la percepción científica actual sobre este fenómeno.

Por Ronald Ávalos · 24 de octubre de 2026

Aunque la ciencia moderna tiende a ser escéptica sobre la existencia de la reencarnación, este concepto es vital en diversas tradiciones religiosas como el hinduismo y el budismo, donde el ciclo de muerte y renacimiento es fundamental para su visión del mundo.

Desde la década de 1960, la Universidad de Virginia ha recopilado relatos sobre reencarnación. Uno de los investigadores más destacados fue el psiquiatra Ian Stevenson, quien viajó por varios países para documentar los testimonios de niños que describen experiencias de vidas pasadas, lo que ha generado un archivo único a nivel mundial.

Recientemente, un nuevo análisis de estos relatos, publicado en Psychology of Consciousness: Theory, Research, and Practice, examina 1.678 casos en los que se establecieron correspondencias entre lo dicho por niños y la biografía de personas fallecidas, buscando patrones en los testimonios.

Entre los casos estudiados destacan las experiencias de James, un niño de Luisiana que recordaba haber sido piloto en la Segunda Guerra Mundial, y Ryan, un niño de Oklahoma que identificó a una persona en una fotografía de los años treinta. Estos relatos presentaron coincidencias asombrosas con vidas de individuos que ya habían fallecido.

Hallazgos del estudio

El estudio no busca confirmar la veracidad de estos recuerdos, sino que se centra en identificar regularidades. Se encontró que el tiempo entre la muerte de la persona y el nacimiento del niño es un factor a considerar. La mediana de este intervalo fue de 16 meses, con casos extremos que alcanzaron 150 años.

Curiosamente, los datos mostraron que las muertes inesperadas estaban asociadas con intervalos más cortos entre la muerte y el nacimiento. En casos de fallecimientos repentinos, la mediana fue de 12 meses, mientras que en muertes previsibles, el promedio se elevó a 21 meses.

Un dato relevante es que el 57 % de las muertes analizadas fueron clasificadas como no naturales y el 68 % como inesperadas. La edad promedio de las personas que fallecieron fue de solo 30 años, lo que contrasta con las estadísticas generales de mortalidad en la población.

A pesar de estos hallazgos, los autores del estudio reconocen que no existen pruebas definitivas que respalden la existencia de la reencarnación. La relación observada entre las muertes y los renacimientos es débil y no establece causalidad. La investigación abre interrogantes y requiere un análisis más profundo sobre este fenómeno que aún sigue siendo un misterio.