La visión de Boris Santos Gómez Úzqueda sobre la libertad y el progreso en América Latina
Boris Santos Gómez Úzqueda, autor del libro Señor Chairman, destaca que el futuro de América Latina está vinculado a una nueva perspectiva sobre el liderazgo empresarial, la transición energética y la atracción de inversiones. Según Gómez, es fundamental que los altos ejecutivos se adapten a los cambios impulsados por la inteligencia artificial y la competencia […]

Boris Santos Gómez Úzqueda, autor del libro Señor Chairman, destaca que el futuro de América Latina está vinculado a una nueva perspectiva sobre el liderazgo empresarial, la transición energética y la atracción de inversiones. Según Gómez, es fundamental que los altos ejecutivos se adapten a los cambios impulsados por la inteligencia artificial y la competencia global, factores que están transformando la industria energética de la región.
Gómez, quien ha ocupado roles importantes en directorios y empresas del sector energético, señala que la actual crisis energética en América Latina requiere un liderazgo renovado que no solo se enfoque en la producción y distribución de electricidad, sino que también promueva energías renovables y un desarrollo sostenible. En este sentido, su obra busca proporcionar una guía para que los directivos adopten una visión estratégica a largo plazo, crucial para navegar en el contexto actual.
El especialista enfatiza que el rol del Presidente del Directorio va más allá de la mera supervisión de reuniones. El Chairman debe ser el arquitecto de la cultura y estrategia de la empresa, anticipando riesgos y fomentando la innovación. La confianza que genere entre accionistas y colaboradores es esencial para que una estrategia se traduzca en resultados positivos.
En el caso de Bolivia, Gómez identifica la urgente necesidad de reformular su política energética en los próximos cinco años. Propone que se establezcan reglas claras y un marco jurídico que favorezca la inversión privada. Esto incluye la actualización de legislaciones en hidrocarburos y electricidad, lo cual es vital para restaurar la confianza de los inversionistas.
Asimismo, sugiere que Bolivia debería enfatizar el desarrollo de energías renovables, optimizando el uso del gas natural y considerando mayores exportaciones, teniendo en cuenta que el país tiene el potencial de convertirse en un centro regional de integración energética. La interconexión eléctrica y el desarrollo de infraestructura son claves para atraer inversiones en tecnología y datos.
Gómez también aclara que no debe haber una oposición rígida entre combustibles fósiles y energías renovables, sino que estas fuentes deben complementarse en la transición energética. Resalta que para avanzar hacia una matriz energética más sostenible, es necesario implementar un marco regulatorio estable y fomentar la cooperación entre el sector público y privado, garantizando así un suministro energético confiable y competitivo que apoye el crecimiento económico en la región.