martes 27 de octubre de 2026

Economía

Limitaciones del Bono PEPE II frente al aumento del costo de vida

La entrega del Bono PEPE II, aunque busca apoyar a los sectores más vulnerables tras la eliminación de la subvención al diésel, resulta insuficiente ante la creciente crisis económica.

Por Ronald Ávalos · 23 de septiembre de 2026

La reciente eliminación de la subvención al diésel, junto con otras medidas de ajuste económico, ha llevado al gobierno a implementar el Bono PEPE II como una forma de alivio para los hogares más vulnerables. No obstante, los efectos de esta ayuda estatal se ven cuestionados en el contexto del aumento del costo de vida en Bolivia.

El especialista en economía, Juan José Zamorano, analizó el impacto de este bono y señaló que su monto resulta escaso para enfrentar los desafíos financieros que enfrentan muchas familias. Según su evaluación, la asignación de entre Bs 240 y Bs 250 cada dos meses se traduce en apenas Bs 4 diarios por hogar, una suma que apenas permite la compra de cuatro o cinco panes cada día.

Zamorano también advirtió que este cálculo no considera el efecto inflacionario que ha surgido a raíz de la eliminación de la subvención, lo que afecta negativamente la capacidad adquisitiva. La subida en los precios del combustible ha generado un encarecimiento en el transporte y la logística, proyectándose un incremento del 20% en los costos de la canasta familiar.

Esta transferencia es paupérrima y no bastará para contrarrestar la pérdida del poder adquisitivo, en un contexto de recesión que deja a las familias en situación de alta vulnerabilidad alimentaria.

En conclusión, el Bono PEPE II, aunque diseñado para mitigar el impacto en los sectores más afectados, puede no ser suficiente para aliviar las dificultades económicas que enfrentan muchas familias en el país, resaltando la necesidad de políticas más efectivas y sostenibles para abordar esta crisis.