sábado 12 de septiembre de 2026

Sociedad

Mejorando el sueño: Claves para combatir el cansancio crónico

Descansar adecuadamente no solo depende de dormir un número determinado de horas, sino de la calidad del sueño. Expertos comparten consejos para lograr un descanso reparador.

Por Beatriz Soliz · 7 de septiembre de 2026

¿Te sientes exhausto a pesar de cumplir con las ocho horas de sueño recomendadas? La cantidad de horas no siempre garantiza un descanso efectivo. La calidad es esencial para una verdadera recuperación, y varios expertos en salud del sueño explican que factores como la regularidad, la oscuridad del entorno y actividades previas al descanso son determinantes.

Sincronización del reloj biológico

El cuerpo humano sigue ritmos circadianos, por lo que es vital acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esto ayuda a regular las señales internas que influyen en el sueño, la vigilia, el apetito y el metabolismo.

Por el contrario, la irregularidad en los horarios puede ocasionar un estado similar al "jet lag" permanente, desajustando las hormonas y aumentando el apetito, lo que lleva a una sensación de falta de energía y acumulación de grasa, aún cuando se duerma lo suficiente.

Creando un ambiente propicio para el sueño

Es crucial transformar el dormitorio en un verdadero santuario del sueño. Condiciones como la oscuridad completa, la quietud y una temperatura fresca son esenciales para favorecer un descanso profundo y reparador.

Cualquier luz, incluso la tenue de un cargador, puede entrar por la retina y disminuir la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por ello, se recomienda el uso de cortinas opacas y cubrir dispositivos electrónicos, o bien utilizar un antifaz para dormir.

Asimismo, mantener una temperatura fresca en la habitación contribuye a que la temperatura corporal baje, lo que facilita la entrada en un sueño profundo y evita los despertares nocturnos.

Antes de dormir, ciertos hábitos pueden afectar la calidad del sueño. Por ejemplo, la luz azul de los dispositivos electrónicos retrasa la producción de melatonina. Es aconsejable apagar pantallas entre una y dos horas antes de acostarse y reducir la intensidad de las luces en casa.

El consumo de alcohol, aunque puede parecer que induce al sueño, en realidad fragmenta el descanso y reduce la fase de sueño profundo, lo que resulta en un sueño menos reparador. Además, las cenas pesadas pueden obligar al cuerpo a concentrarse en la digestión en lugar de en la recuperación, por lo que es recomendable comer ligero y cerrar la cocina temprano.

Por último, es importante prestar atención a los ronquidos y otros signos como pausas en la respiración o despertar con dolor de cabeza, ya que pueden ser indicativos de apnea del sueño, un trastorno que interfiere con la oxigenación y el descanso continuo. Respirar adecuadamente por la nariz es fundamental para un sueño reparador, mientras que hacerlo por la boca puede interrumpirlo. Si se presentan estos síntomas, es vital consultar a un especialista.

En conclusión, es esencial priorizar la calidad del sueño sobre la cantidad. Aunque la alimentación y el ejercicio son importantes para el bienestar, no se debe descuidar el sueño, que es fundamental para la recuperación del cuerpo. Ajustar los horarios, mejorar el entorno de descanso y revisar los hábitos nocturnos son claves para lograr un sueño reparador que influya positivamente en la energía diaria.