martes 27 de octubre de 2026

Sociedad

Método seguro para limpiar la suela de la plancha con sal y alcohol

El uso de sal y alcohol se ha vuelto popular para eliminar residuos en la suela de la plancha, pero su aplicación requiere precaución y no es apta para todos los modelos.

Por Fernando Torrico · 8 de octubre de 2026

Recientemente, ha circulado en redes sociales un método que combina sal fina y alcohol para limpiar la suela de la plancha. Sin embargo, este enfoque no es adecuado para todas las planchas y debe aplicarse con cuidado para evitar daños.

Las manchas en la suela pueden surgir por diversas razones, entre las que se incluyen: temperaturas demasiado elevadas, el planchado de telas sintéticas, la acumulación de almidón o productos para el cuidado de la ropa, y la falta de limpieza regular.

Precauciones antes de limpiar

Antes de aplicar cualquier producto de limpieza, es aconsejable revisar el manual del fabricante. Si el fabricante permite este tipo de limpieza y la suela no cuenta con un revestimiento delicado, se puede proceder con el método mencionado.

  1. Colocar sal fina en un recipiente.
  2. Agregar unas gotas de alcohol hasta obtener una pasta húmeda.
  3. Desconectar la plancha.
  4. Esperar a que la plancha se enfríe completamente.
  5. Aplicar la mezcla con un paño suave.
  6. Frotar suavemente sin aplicar mucha presión.
  7. Limpiar los residuos con un paño húmedo.
  8. Dejar secar completamente antes de volver a usar.

Es importante tener en cuenta que este método no es adecuado para todas las planchas. La sal puede ser abrasiva y podría rayar o dañar superficies con revestimientos antiadherentes o sistemas especiales de autolimpieza.

Los fabricantes de planchas suelen recomendar el uso de un paño húmedo o una esponja no abrasiva para limpiar la suela, evitando cualquier elemento metálico o abrasivo que pueda causar rasguños.

Alternativas más seguras

Para una limpieza más segura, se puede optar por utilizar un paño suave húmedo, una esponja no abrasiva, o el limpiador específico recomendado por el fabricante, siempre revisando las instrucciones del modelo antes de aplicar remedios caseros.