viernes 11 de septiembre de 2026

Sociedad

Microtráfico en unidades educativas: Urge reactivación del programa Mochila Segura

El microtráfico de sustancias controladas se ha convertido en una preocupación creciente en Tarija, donde representantes de la comunidad educativa exigen la reactivación de programas de prevención como Mochila Segura.

Por Cecilia Ríos · 9 de septiembre de 2026

En una reciente entrevista en el programa Antes de Media Noche, David Garamendi y Franklin Arancibia, miembros de la Federación de Juntas Vecinales de Cercado (Fejuve), junto a Wilson Matías de la Junta de Padres de Familia, discutieron el alarmante aumento del microtráfico de drogas en las escuelas.

Garamendi destacó que esta situación afecta no solo a los estudiantes, sino también a sus familias, indicando que el problema está presente en todo el país. Por su parte, Arancibia manifestó su preocupación, señalando que el consumo de drogas se ha naturalizado en el entorno escolar.

Los dirigentes cuestionaron la inacción de las autoridades gubernamentales en todos los niveles, exigiendo más compromiso para abordar esta crisis. Arancibia subrayó que, a pesar de que los políticos prometen priorizar la educación, la realidad muestra una falta de respuesta efectiva ante esta problemática.

«El Estado, el gobierno, empezando del presidente que ha impulsado hasta el momento, todos los políticos en campaña, ¿qué dicen? Prioridad a la educación, prioridad a la comunidad estudiantil porque son el presente y el futuro»

Garamendi también mencionó la necesidad de restablecer el programa Mochila Segura, que había sido suspendido debido a cuestionamientos sobre la privacidad de los estudiantes. Resaltó que este programa era crucial para prevenir el acceso a drogas en las escuelas.

Según Matías, la Defensoría de la Niñez reveló que tres menores fueron encontrados con drogas en sus pertenencias, lo que subraya la urgencia de actuar. Los padres de familia, por su parte, han estado denunciando esta situación, aunque a menudo las instituciones educativas intentan ocultarla por miedo al impacto en su reputación.

Los líderes comunitarios también han propuesto la implementación de un crédito de 30 millones de bolivianos destinado a mejorar la seguridad en las escuelas, incluyendo la instalación de cámaras de vigilancia y mobiliario adecuado. Sin embargo, insisten en que esto debe ir acompañado de leyes que protejan a la población vulnerable y establezcan mecanismos de prevención claros.

Arancibia expresó que se enviará una carta a las autoridades locales solicitando una reunión interinstitucional para abordar el interés superior de los estudiantes, enfatizando que es vital encontrar soluciones efectivas para frenar el microtráfico en las instituciones educativas de Tarija.