sábado 12 de septiembre de 2026

Economía

Movilidad del gabinete de Rodrigo Paz genera interrogantes en Bolivia

Un reciente análisis revela que un alto porcentaje de decretos relacionados con designaciones interinas se han emitido durante la gestión del presidente Rodrigo Paz, lo que ha llevado a un cambio frecuente de ministros en diversas carteras.

Por Fernando Torrico · 11 de agosto de 2026

Una evaluación de los decretos oficiales llevada a cabo por la periodista Gabriela Ichaso Elcuaz pone de manifiesto la notable rotación dentro del gabinete del presidente Rodrigo Paz. Entre el 8 de noviembre de 2025 y el 7 de agosto de 2026, se registraron 185 decretos, de los cuales 71, aproximadamente el 40%, corresponden a nombramientos interinos, sugeriendo una estructura de suplencias cruzadas en la que un grupo limitado de ministros asume responsabilidades temporales.

El exministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, destaca en este contexto, acumulando 63 días en misiones internacionales en los primeros meses de la administración de Paz. Sus viajes se llevaron a cabo a países como Brasil, Paraguay, Suiza, Estados Unidos, Chile, Colombia, Türkiye, Corea del Sur y Panamá, abarcando actividades en el marco de organismos multilaterales y temas de cooperación internacional.

Adicionalmente, Aramayo ha ejercido funciones como ministro interino en varias carteras, incluyendo Economía y Finanzas, así como en Presidencia y Turismo. A pesar de la designación del viceministro de Asuntos Consulares, Héctor Huanca, como nuevo canciller, Aramayo continuó teniendo un papel activo en la representación del país en el extranjero.

El análisis también señala que otros ministros, como José Luis Lupo y Oscar Mario Justiniano, han sido designados frecuentemente como reemplazos temporales en carteras clave, generando un patrón de alta movilidad que se repite en la administración. Se documentan ausencias significativas de otros funcionarios, que suman días sin presencia, lo que plantea la necesidad de una evaluación más profunda de la estructura ministerial.

Si bien se identifican los viajes y sus duraciones, no se cuenta con detalles sobre el costo público de estas misiones. Por tal motivo, se sugiere que la Asamblea Legislativa Plurinacional asuma la responsabilidad de auditar los gastos relacionados y los resultados obtenidos de cada misión. La pregunta central gira en torno a los beneficios concretos que estos viajes han traído al país.

En este marco, la continuidad de nombramientos interinos, aunque contemplada en la norma vigente, suscita cuestionamientos respecto a su uso prolongado y a la concentración de funciones en un número reducido de ministros. La administración de Paz parece haber convertido lo que era una medida excepcional en un procedimiento habitual, lo que plantea dudas sobre la gestión del gabinete y los costos asociados a una intensa agenda internacional.