viernes 11 de septiembre de 2026

Policial

Nuevo Comandante General de la Policía Anuncia Estrategias Contra la Corrupción

La Policía Boliviana inicia una etapa de renovación con la asunción de Adrián Javier Álvarez como comandante general interino, quien promete implementar una política de mano dura contra la corrupción.

Por Lourdes Caballero · 10 de septiembre de 2026

La Policía Boliviana ha iniciado un proceso de renovación en su alto mando. Adrián Javier Álvarez Arismendi ha asumido el cargo de comandante general interino, en sustitución de Mirko Sokol. Junto a él, fueron nombrados Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado Mayor, y Franz Williams Cabrera Quispe en la función de inspector general.

La oficialización de estos cambios se realizó el 31 de agosto, en una ceremonia donde el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a las nuevas autoridades policiales. Álvarez llega a este puesto tras haber desempeñado roles como director nacional de Tecnologías y Telemática, así como comandante policial en El Alto.

En su discurso, el nuevo comandante expresó que una de sus prioridades será el combate a la corrupción dentro de la Policía. Álvarez también destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización, así como aplicar criterios de meritocracia e integridad para la asignación de cargos, evitando influencias y conexiones personales.

Además, Álvarez anunció que la Policía implementará un mayor uso de tecnologías, incluyendo el uso de drones para mejorar el patrullaje en los nueve departamentos del país. También se enfocará en fortalecer la inteligencia criminal para combatir el narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas y el lavado de activos.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, ha brindado su apoyo al nuevo mando policial, enfatizando que la honestidad, la transparencia y la integridad deben ser los pilares fundamentales en la conducta de la institución. Esta renovación se produce en un contexto donde el Gobierno busca incentivar una nueva fase de institucionalización y profesionalización en la Policía.

El nuevo alto mando policial enfrenta un importante desafío: demostrar que esta renovación no se limita a un simple cambio de nombres, sino que realmente logrará transformar la Policía Boliviana.