Paz advierte sobre la posibilidad de un nuevo conflicto político
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha señalado que el país podría enfrentarse a otra crisis política que amenace la estabilidad democrática. Esta alarma surge en un contexto de creciente descontento social ante recientes medidas económicas.

Durante su discurso en la inauguración de La Paz Expone 2026, el presidente Rodrigo Paz expresó su preocupación por un posible "sismo político estructural" en Bolivia, indicando que el país no se encuentra lejos de experimentar una nueva crisis que comprometa la democracia y la Constitución.
Esta advertencia se produce en un momento en que varios sectores sociales han comenzado a movilizarse en contra de las políticas económicas del Gobierno, en especial tras la aprobación del Decreto Supremo 5676, que incrementó el precio del diésel para los grandes consumidores. Pese a que algunos bloqueos en Santa Cruz han sido levantados tras negociaciones, la tensión persiste y se prevén nuevas acciones de protesta.
Paz relacionó estas manifestaciones con grupos que, según su interpretación, buscan frenar el proceso de transformación que su administración está impulsando. Además, defendió su propuesta de reforma constitucional y la profundización de las autonomías, sugiriendo que un enfoque federal podría atraer más inversiones y mejorar los ingresos del país, siempre que se logre una mejor organización institucional y la aprobación de leyes estructurales.
La inquietud del presidente también surge tras la publicación de un informe de la OEA que se refiere a los 53 días de bloqueos que afectaron a Bolivia entre mayo y junio. Este organismo respaldó el mandato constitucional del Gobierno, pero enfatizó la necesidad de fomentar el diálogo con diversos sectores políticos y sociales para prevenir un aumento de la conflictividad.
"Este año han intentado darle un golpe a Bolivia y no estamos lejos de que quieran generar otro sismo político estructural"
Sin identificar a los actores que podrían estar detrás de un potencial nuevo intento de desestabilización, Paz reafirmó su compromiso de avanzar con su agenda. El desafío ahora será para su administración demostrar que puede contener la tensión social, evitando que las advertencias de un nuevo "sismo político" se conviertan en una crisis a gran escala en el país.