miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Paz Pereira celebra su cumpleaños en Nueva York mientras Lara viaja a Paraguay

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, conmemora su 59 aniversario en la ONU, mientras el vicepresidente Edmand Lara asume temporalmente el liderazgo en ausencia del mandatario en medio de una crisis de diésel.

Por Ronald Ávalos · 23 de septiembre de 2026

Rodrigo Paz Pereira, presidente de Bolivia, cumplió 59 años el día de ayer en la ciudad de Nueva York, donde participó en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se le vio en diversas actividades junto a su equipo de trabajo, que posiblemente es liderado por su hija Catalina, quien tuvo un rol destacado durante la campaña electoral.

La Asamblea General se llenó de figuras relevantes como Donald Trump, quien realizó declaraciones contundentes, y Lula da Silva, que abordó la situación del bloqueo en Cuba. Emmanuel Macron también participó, aunque su intervención solo fue una despedida más en su prolongada presencia en la escena internacional. La semana de alto nivel en la ONU, aunque puede parecer sin un propósito claro, genera contenido mediático y visibilidad para los líderes.

Actividades paralelas y el Escudo de las Américas

Mientras Paz espera su turno de palabra el jueves, se llevó a cabo una reunión paralela sobre el Escudo de las Américas, un plan militar promovido por la administración Trump, destinado a combatir el narcotráfico en la región, pero que también tiene como objetivo frenar la influencia de China. Diversos líderes latinoamericanos, incluido Paz, formalizaron su adhesión al proyecto mientras Trump les dirigió palabras de aliento.

En su viaje, Paz incrementó el costo del diésel desde Santa Cruz antes de partir hacia Estados Unidos, acompañado por una delegación de alto nivel integrada por ministros clave como Fernando Aramayo, Óscar Mario Justiniano y el canciller Héctor Huanca. Al mismo tiempo, otros miembros de su gabinete se quedaron en Bolivia para manejar la crisis del diésel y los transportistas.

Por su parte, Edmand Lara, vicepresidente, se trasladó a Paraguay, donde se autoproclamó "presidente en ejercicio" aunque sin ejercer plenamente ese rol. Se mencionó que el costo de su viaje a Nueva York ascendió a 250.000 dólares, un dato que el ministro Aramayo cuestionó. Lara dejó el control temporal en manos de Diego Ávila mientras intentaba reforzar su imagen política en Paraguay, coincidiendo con figuras influyentes del país.

La presencia de empresarios en el viaje de Lara ha despertado sospechas acerca de intereses manifiestos en el ámbito político y económico. Este viaje coincide con el acercamiento de Lara a otros actores políticos como el senador Branko Marinkovic, lo que ha generado conjeturas sobre posibles alianzas en el futuro cercano.