miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

Peligro en la boca de tormenta de Tintamayu

Una boca de tormenta en Tintamayu representa un serio peligro para los conductores, especialmente motociclistas, debido a su deterioro y falta de señalización adecuada.

Por Beatriz Soliz · 14 de septiembre de 2026

En las proximidades del puente a desnivel de Tintamayu, se ha detectado una boca de tormenta que presenta condiciones peligrosas para los vehículos que transitan por esa vía. La estructura, ubicada sobre una de las arterias principales, muestra daños que complican el paso, siendo los motociclistas los más vulnerables ante esta situación.

Una de las rejillas de la boca de tormenta se encuentra rota y fuera de su lugar, lo que genera un riesgo considerable, ya que las ruedas de los vehículos podrían quedar atrapadas. Debido a la ausencia de señalización adecuada, se han improvisado advertencias con ramas de árbol, aunque esta medida no resulta suficiente para alertar a los conductores que circulan constantemente por allí.

Según comentaron algunos vecinos a CORREO DEL SUR, ya se han producido accidentes en el área, lo que pone de manifiesto el peligro que representa el estado actual de la boca de tormenta. Recientemente, una motociclista sufrió una caída al intentar transitar por esa zona, y su vehículo estuvo cerca de incendiarse tras el incidente.

Además de la boca de tormenta, se observó que en los alrededores hay áreas con vegetación seca y basura que pueden afectar la visibilidad para los conductores. La zona de Tintamayu es crucial debido al alto tráfico vehicular que conecta diversas partes de la ciudad, lo que amplifica los riesgos de accidentes por el mal estado de la infraestructura.

Solicitan medidas urgentes

Los residentes han solicitado que se realicen reparaciones definitivas en la boca de tormenta antes de que ocurran más accidentes. Mientras tanto, recomiendan a los automovilistas que circulen con precaución al acercarse al área y que estén atentos a las ramas que se han colocado como advertencia.

Por otro lado, la Plazuela del Bicentenario también presenta problemas evidentes, como el daño en el arco central, que carece de partes y sufre actos de vandalismo. La escasa iluminación nocturna del lugar ha llevado a que algunos grupos de jóvenes lo utilicen para consumir alcohol y como mingitorio.

“Han colocado una rama para que no se accidenten los vehículos, pero no es suficiente”