Rescate en el Tíbet tras devastador terremoto: al menos 16 fallecidos
Un fuerte seísmo de magnitud 7 ha causado 16 muertes y ha obligado a la evacuación de más de 12.000 personas en la región del Tíbet. Las autoridades chinas han intensificado las labores de rescate y atención a los heridos.

El reciente terremoto, que ocurrió el jueves a las 22:33 hora local en el condado de Baqing, ha dejado hasta ahora un saldo trágico de 16 muertos y 76 heridos, de los cuales 11 se encuentran en estado grave. A su vez, se ha reportado que más de 300 viviendas han sufrido daños significativos o han sido destruidas, según el centro de coordinación de emergencias de Nagqu.
Conforme avanzan los trabajos de rescate, más de 5.000 personas han sido movilizadas para llevar a cabo las tareas de búsqueda, rescate y atención médica en la zona afectada. La agencia estatal Xinhua ha informado que la respuesta ante la tragedia se está desarrollando de manera ordenada y eficaz.
El Ejército también se ha sumado a las labores de socorro, desplegando más de 400 soldados y realizando reconocimientos aéreos con drones por las aldeas de la región. El Ministerio de Gestión de Emergencias ha elevado el nivel de respuesta nacional a tres en una escala de cuatro, donde el nivel uno indica la máxima gravedad.
El presidente Xi Jinping ha instado a concentrar los esfuerzos en la búsqueda de sobrevivientes y en la atención de los heridos, así como en garantizar alojamiento para los afectados y reparar la infraestructura dañada. Sin embargo, las condiciones en la región, como la altitud, las bajas temperaturas y las réplicas sísmicas, complican las operaciones.
Hasta la mañana del viernes, se habían registrado 413 réplicas, siendo la más significativa de magnitud 4.3. Expertos sismológicos han señalado que este terremoto es resultado de una fractura en la corteza terrestre relacionada con la actividad tectónica en la meseta tibetana, y han advertido sobre la posibilidad de nuevos temblores en los días venideros.
Este desastre natural recuerda el terremoto de enero de 2025 en el condado de Dingri, que dejó al menos 126 muertos y causó severos daños materiales.