Se agrava la situación en el cuartel Bolívar de Viacha
Las explosiones en el Regimiento de Artillería Mecanizada-2 han dejado un saldo trágico, con numerosos heridos y víctimas fatales. La atención médica continúa para varios de los lesionados.

Las consecuencias de las explosiones en el cuartel Bolívar de Viacha han llevado a un número significativo de heridos al sistema de salud. La ministra de Salud, Marcela Flores, informó que un total de 84 personas han recibido atención médica, de las cuales 53 ya han sido dadas de alta y 31 siguen hospitalizadas en diferentes centros de La Paz.
Entre los casos más críticos se encuentra un policía que está siendo tratado en el Hospital Obrero, quien presenta múltiples lesiones, incluidas una fractura expuesta de tibia y peroné, fracturas en el metatarso y la pérdida de un dedo del pie, además de una fractura lineal en la cadera. Los médicos han decidido operar primero la herida en el pie antes de abordar la de la cadera.
Otro de los afectados es un militar que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico moderado y se encuentra en observación en el Hospital COSSMIL. Asimismo, un joven de 16 años ha sido sometido a una cirugía de emergencia debido a una lesión pulmonar, y según las autoridades, ha mostrado una evolución positiva, ya que su pulmón ha logrado expandirse completamente.
De los 28 pacientes que aún están internados, al menos cuatro requieren intervenciones quirúrgicas, aunque las autoridades aseguran que ninguno se encuentra en estado crítico. La mayoría de los heridos presenta quemaduras, politraumatismos y laceraciones.
La tragedia tuvo lugar el viernes, cuando se produjeron dos explosiones en el Regimiento de Artillería Mecanizada-2, con un balance que hasta el momento reporta siete fallecidos, de los cuales se ha confirmado que son un sargento y seis conscriptos, además de siete personas que aún no han sido localizadas.
Mientras se llevan a cabo las labores de búsqueda y la investigación para esclarecer las causas de las explosiones, muchas familias se encuentran a la espera del estado de salud de sus seres queridos.