miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

Se anticipan temperaturas de hasta 38 °C en Tarija debido a El Niño

El fenómeno climático comenzará a hacer sentir sus efectos en Tarija a partir de octubre, con un aumento significativo de las temperaturas y cambios en las precipitaciones, especialmente en el Chaco.

Por Beatriz Soliz · 18 de septiembre de 2026

El fenómeno de El Niño proyecta un impacto notable en el departamento de Tarija desde octubre, con temperaturas superiores a lo normal y alteraciones en las lluvias. Sergio Altamirano, técnico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) en Tarija, advirtió que el periodo de mayor incidencia será en el último trimestre de 2026, es decir, entre octubre y diciembre.

El efecto de El Niño no será uniforme en todo el departamento. En las zonas del Cercado y los valles se esperan olas de calor y cambios en las precipitaciones, mientras que en el Chaco se anticipan condiciones más secas y temperaturas elevadas.

Según Altamirano, durante la primavera y verano las temperaturas en Tarija suelen oscilar entre 30 y 33 grados centígrados. Sin embargo, con la influencia de El Niño, se prevé que podrían llegar a estar entre 35 y 38 grados en las próximas semanas.

"Se llegaría por encima, entre 35 a 38 grados. Lo mismo pasaría en la región del Chaco", afirmó el técnico del SENAMHI.

En cuanto a las precipitaciones, el especialista indicó que se podrían observar variaciones significativas, con algunas áreas experimentando lluvias por encima de lo habitual, como en el caso de Bermejo. El periodo de mayor intensidad para Tarija se prevé entre octubre de 2026 y enero de 2027, con un seguimiento constante de los patrones climáticos en los meses siguientes.

Altamirano también comentó que actualmente se registra una anomalía de 1,8 °C, que podría superar los 2,4 °C, un indicador asociado a episodios de El Niño de gran magnitud. Las proyecciones internacionales, como las de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), también sugieren que El Niño está en proceso de fortalecimiento, y se espera que tenga un impacto notable hasta febrero de 2027.

Este panorama es motivo de preocupación para Tarija, ya que el incremento de las temperaturas y las posibles sequías en el Chaco podrían afectar la disponibilidad de agua, así como la producción agrícola y las actividades ganaderas en la región.