martes 27 de octubre de 2026

Política

Sindicato de Choferes se opone a la reactivación del ferrocarril a Chile

El Sindicato de Choferes Asalariados de Bolivia manifiesta su preocupación por el impacto laboral que podría generar la puesta en marcha del tren Arica-La Paz, advirtiendo que su implementación podría poner en riesgo miles de empleos en el sector del transporte.

Por Martín Carrasco · 20 de octubre de 2026

El Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Nacional e Internacional de Bolivia (Schatin) ha expresado una firme oposición a la propuesta del Gobierno de reactivar el ferrocarril Arica-La Paz, argumentando que esta medida podría amenazar las fuentes de trabajo de miles de camioneros en el país y afectar negativamente la economía relacionada con el transporte de carga.

Pedro Quispe, ejecutivo del Schatin, destacó que la reactivación de este ferrocarril podría dejar sin empleo a un gran número de transportistas. En su exposición, mencionó que existen aproximadamente 50,000 tráileres operando en Bolivia, que son fundamentales para el traslado de carga tanto a nivel nacional como internacional.

El líder sindical señaló que la propuesta del Gobierno surge en un contexto donde ya se está viendo una disminución en el flujo de importaciones, lo que provoca que muchos camiones permanezcan inactivos por falta de carga disponible. Quispe cuestionó la efectividad del tren al dudar que haya suficiente mercancía para abastecer el servicio ferroviario propuesto.

Además, Quispe argumentó que el ferrocarril no podría competir con las ventajas del transporte por carretera, especialmente en términos de la entrega de mercancías de manera directa, un servicio que los camioneros pueden ofrecer, a diferencia del tren.

El dirigente también destacó el impacto económico que genera el transporte terrestre en las zonas fronterizas, mencionando que el paso de camiones por Desaguadero representa un movimiento económico significativo, con gastos que ascienden a aproximadamente 30,000 bolivianos.

Quispe hizo un llamado al ministro de Obras Públicas y advirtió sobre las consecuencias que podría traer la implementación del proyecto sin la debida consideración de los choferes. "El cargo es pasajero, pero nosotros somos miles de choferes, necesitamos trabajar, no necesitamos el tren", concluyó.

Preocupaciones del sector del transporte

  1. Impacto en 50,000 empleos directos de camioneros.
  2. Dudas sobre la viabilidad del ferrocarril por falta de carga.
  3. Inconvenientes en la entrega directa de mercancías.

El Schatin se mantiene firme en su postura de defender los empleos de los choferes y asegura que cualquier medida que amenace su sustento será rechazada rotundamente por el sector.