martes 27 de octubre de 2026

Mundo

Un nuevo planeta emerge de las cenizas de una estrella

Un equipo internacional de científicos revela el descubrimiento de un planeta de segunda generación que orbita una enana blanca, desafiando las teorías sobre la formación de mundos tras la muerte de las estrellas.

Por Fernando Torrico · 5 de octubre de 2026

Investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad de Warwick han hallado un planeta inusual que se origina a partir de los restos de una estrella que ha agotado su ciclo vital. Este descubrimiento marca el primer caso documentado de un planeta de segunda generación orbitando una enana blanca.

La investigación, publicada en la revista Nature Astronomy, sostiene que el final de la vida de una estrella no necesariamente implica la desaparición de un sistema planetario. Este hallazgo sugiere que la creación de nuevos planetas a partir de los materiales expulsados durante la muerte de una estrella es una posibilidad real.

El planeta en cuestión se encuentra en órbita alrededor de la enana blanca HS 0209+0832, la cual fue descubierta en 1999 con el Telescopio Espacial Hubble. Este cuerpo celeste ha revelado una composición química inusual, con más de cien líneas espectrales no identificadas en su atmósfera.

A diferencia de otras enanas blancas que muestran restos de asteroides similares a la Tierra, HS 0209+0832 presenta elementos pesados como zinc, cobre y niobio en cantidades mucho más altas que las del Sol. Este hallazgo es significativo, dado que es la primera vez que se detecta niobio en una enana blanca.

"Este patrón de elementos es una señal inequívoca del ‘proceso s’, una reacción nuclear que genera elementos pesados en el interior de las estrellas moribundas durante su fase de gigante roja". Nicholas Stone, Universidad de Wisconsin-Madison.

Los científicos creen que la enana blanca HS 0209+0832 puede estar consumiendo un nuevo planeta gigante de segunda generación que se formó a partir del material expulsado por la estrella en su fase final. Este nuevo disco de material es el que podría estar enriquecido con los elementos poco comunes hallados en la atmósfera de la enana blanca.

Para corroborar la existencia de este planeta, se analizaron datos del satélite TESS de la NASA, que captó una tenue señal de brillo regular proveniente del planeta, repitiéndose cada 4,4 días. Esto sugiere que se trata de un gigante gaseoso, similar a Júpiter, orbitando a corta distancia de la enana blanca.

Si se confirma este hallazgo, HS 0209+0832 se convertiría en la primera enana blanca conocida en albergar un planeta de segunda generación, lo que abriría nuevas posibilidades en la búsqueda de mundos similares que han renacido de los restos de estrellas muertas.