martes 27 de octubre de 2026

Mundo

Un vistazo al nuevo atlas de especies de Galápagos

La Fundación Charles Darwin presenta un atlas que revela la diversidad biológica del archipiélago, incluyendo especies menos conocidas que habitan en sus ecosistemas singulares.

Por Martín Carrasco · 21 de octubre de 2026

La reciente publicación del nuevo atlas de Galápagos por parte de la Fundación Charles Darwin en Ecuador proporciona una valiosa herramienta para el entendimiento de la biodiversidad de estas islas. Este atlas no solo se limita a las especies icónicas como las tortugas gigantes y los pinzones, sino que incluye una amplia gama de seres vivos, desde arañas y flores hasta flamencos y abejas, todos ellos esenciales para el equilibrio de este frágil ecosistema.

El atlas abarca un área de 8,000 kilómetros cuadrados que comprende 13 islas principales y cerca de 200,000 kilómetros cuadrados de reservas marinas. A diferencia del primer atlas lanzado en 2018, esta nueva edición en inglés ofrece actualizaciones sobre el estado de las especies y los enigmas científicos que aún permanecen sin resolver.

Gustavo Jiménez-Uzcátegui, editor en jefe del atlas, señaló que este recurso está diseñado para ser utilizado por una amplia variedad de públicos, incluyendo instituciones educativas, científicos, guías turísticos y el público en general. Además, cada ficha de especies presenta un espacio titulado 'mis notas', lo que fomenta la participación ciudadana en la investigación científica.

Diversidad de especies en Galápagos

El atlas recopila más de 60 especies, abarcando tanto las nativas como las introducidas. Se dio prioridad a las especies que actúan como centinelas y bioindicadoras, que ayudan a entender el estado del hábitat y sus interacciones, mientras que las bioingenieras son cruciales para la estabilidad del ecosistema; las tortugas gigantes, por ejemplo, son esenciales para el equilibrio de la flora local.

La evolución de las especies endémicas en Galápagos, como el cactus del género Opuntia, ha dado lugar a características únicas que limitan su depredación. Sin embargo, el incremento de especies invasoras, introducidas por la acción humana, representa una amenaza significativa, ya que estas tienden a sobrepasar y desplazar a las especies nativas.

El cambio climático también se presenta como un desafío para la biodiversidad de Galápagos. Fenómenos como El Niño afectan la temperatura del mar y, por ende, alteran la disponibilidad de nutrientes en el ecosistema, impactando a especies como los pingüinos y las iguanas marinas, que dependen de un equilibrio en su entorno para sobrevivir.

A pesar de los retos, el atlas concluye que, en los últimos 500 años, pocas especies han desaparecido de las Galápagos, lo cual es motivo de esperanza. La creación de un enfoque equilibrado entre conservación y uso sostenible de los recursos puede servir como modelo para otros ecosistemas en riesgo.