Ventana internacional de FIFA: Claves para comprender su desarrollo
Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre se llevará a cabo una nueva ventana internacional de selecciones, con Bolivia participando en dos amistosos. Este cambio en el calendario marca un nuevo comienzo tras la Copa Mundial 2026.

La ventana internacional de FIFA, que se desarrollará del 21 de septiembre al 6 de octubre, incluirá una serie de partidos amistosos y eventos organizados por las distintas confederaciones. En este período, la selección boliviana tiene programados dos encuentros amistosos.
A diferencia de años anteriores, donde se contaba con dos ventanas internacionales separadas, FIFA ha decidido agruparlas en un solo ciclo. Esta modificación del calendario, que se ha implementado tras el Mundial de 2026, permite a las selecciones programar hasta cuatro encuentros en esta ventana, mientras que en las otras ventanas de marzo, junio y noviembre solo se contemplan hasta dos.
Nuevos desafíos tras el Mundial
Este será el primer ciclo internacional masculino tras la Copa Mundial 2026, lo que significa que muchas selecciones aprovecharán la ocasión para renovar sus equipos, contar con nuevos entrenadores y establecer nuevos objetivos en sus competiciones.
Dependiendo de la confederación, los formatos pueden variar. Por ejemplo, las selecciones europeas participarán en la UEFA Nations League, mientras que otras, como las de América del Sur, se enfocarán en amistosos. Un momento destacado será el último partido de Lionel Messi con la selección argentina, programado para el 6 de octubre en el Estadio Monumental contra Benín.
La Verde tiene confirmados dos partidos: el primero será el 30 de septiembre contra Argentina en Córdoba, y el segundo, el 27 de octubre frente a Paraguay en Washington DC. Estos encuentros representarán el regreso de la selección boliviana al escenario internacional tras la Copa Mundial.
Este periodo de partidos amistosos no solo es vital para la preparación del equipo, sino que también refleja la importancia de mantener el ritmo competitivo y ajustar las estrategias de cara a futuros desafíos en las eliminatorias y torneos internacionales.