miércoles 28 de octubre de 2026

Política

Viaje anticipado de Paz Pereira a Nueva York y el papel de Lara como presidente en ejercicio

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, viajará a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU, mientras el vicepresidente Edmand Lara asume temporalmente la presidencia. La situación económica del país genera incertidumbre entre la población.

Por Martín Carrasco · 22 de septiembre de 2026

El mandatario boliviano, Rodrigo Paz Pereira, se encuentra en medio de una situación económica complicada, marcada por la fluctuación de los precios del diésel y la inestabilidad del dólar. A pesar de esta incertidumbre, ha decidido adelantar su viaje a Nueva York para asistir a la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, programado para comenzar el 24 de septiembre.

Durante su visita a Nueva York, Paz Pereira se reunirá con Marco Rubio, un importante político estadounidense, con quien discutirá temas como la apertura de mercados, la mitigación de los efectos de El Niño y la lucha contra el narcotráfico. Esta reunión, sin embargo, ha suscitado críticas debido a la percepción de que Rubio, vinculado al gobierno de Trump, representa intereses que podrían afectar la soberanía boliviana.

En el contexto de esta ausencia del presidente, el vicepresidente Edmand Lara se ha declarado "presidente en ejercicio". Esta declaración ha generado controversia, ya que su estado de salud tras una reciente rehabilitación ha llevado a algunos a cuestionar su capacidad para liderar el país. No obstante, Lara asegura que está respaldado por un informe de la Cámara que apoya su posición.

La situación política se complica además con la salida de Paz Pereira, ya que distintos actores políticos como el expresidente Tuto Quiroga han comenzado a cuestionar su gestión y a plantear sus propias agendas. Mientras tanto, en el ámbito económico, el decreto que libera el diésel ha vuelto a poner en la mesa la discusión sobre el impacto de los precios de los combustibles.

Así, la coyuntura actual en Bolivia se caracteriza por una mezcla de incertidumbre económica y política, donde los líderes tradicionales parecen estar en una posición de observadores más que de actores proactivos, mientras que el futuro del país sigue en el aire.