YPFB: De 800 a más de 8.000 empleados en 17 años
YPFB ha experimentado un notable incremento en su plantilla de trabajadores desde la nacionalización de 2006, a pesar de la drástica caída en la producción de hidrocarburos en Bolivia.

Durante una reciente entrevista en La Radio TV de Radio y Televisión Andalucía, Raúl Velasquez, experto en hidrocarburos, analizó el estado actual de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) junto a Jorge Jiménez, responsable de la Fundación Jubileo. Velasquez señaló que la situación de la empresa es compleja, destacando su rol monopólico durante 20 años en toda la cadena de valor, desde la exploración hasta la industrialización.
El experto indicó que la producción de gas ha disminuido en un 57% y la de líquidos en un 64%. Asimismo, mencionó que Bolivia ahora depende de las importaciones, adquiriendo el 95% del diésel y el 60% de la gasolina, convirtiéndose en un país importador de hidrocarburos cuando anteriormente era un exportador neto.
Velasquez explicó que esta tendencia es resultado de la apuesta por un monopolio estatal y una política rentista sin considerar la sostenibilidad a largo plazo de los recursos hidrocarburíferos. Afirmó que la nacionalización de 2006 fue impulsada por crisis sociales y políticas, así como por la guerra del gas, y que se materializó a través de un referendo en 2004.
Estructura y empleo en YPFB.
Desde su nacionalización, la Ley de Hidrocarburos ha sido calificada como una limitante para YPFB. Esta normativa establece restricciones sobre la gestión de la empresa, lo que puede obstaculizar su desarrollo. Velasquez enfatizó que esta situación ha desalentado la inversión extranjera en el sector, ya que las compañías petroleras no pueden acceder a tribunales internacionales en caso de conflictos.
YPFB se ha transformado en una entidad generadora de empleo, pasando de aproximadamente 800 empleados en 2006 a más de 8.000 en la actualidad. A pesar de la caída en la producción de gas y líquidos desde 2015, la empresa ha continuado expandiendo su plantilla, lo que plantea interrogantes sobre la eficiencia de su gestión.
Velasquez considera que la intervención del gobierno no aborda los problemas fundamentales de YPFB. Aunque puede ayudar a resolver cuestiones específicas, como la compra de combustibles y posibles casos de corrupción, no soluciona las deficiencias estructurales de la empresa, que ha tenido 17 presidentes ejecutivos en 21 años, todos interinos y nombrados sin un proceso competitivo.
El experto concluyó que, más que eliminar YPFB, es necesario un programa de reforma institucional que permita mejorar su administración. Mencionó que el país tiene experiencia en reformas exitosas en otras áreas y que se deben crear condiciones adecuadas para el mercado de hidrocarburos, de modo que la empresa pueda operar de manera eficiente y sostenible.