miércoles 28 de octubre de 2026

Sociedad

Nuevo plan nacional para la conservación de la biodiversidad en Bolivia

El Gobierno boliviano presenta una ambiciosa estrategia con 17 objetivos para proteger su riqueza natural entre 2026 y 2030, buscando integrar la biodiversidad en el desarrollo sostenible del país.

Por Martín Carrasco · 28 de octubre de 2026

En un evento realizado en Rurrenabaque, el presidente Rodrigo Paz lanzó el Decreto Supremo 5753, que establece la Estrategia Nacional para la Conservación de la Biodiversidad – Plan de Acción 2026–2030 (ENBPA), que incluye 17 metas nacionales, 49 resultados esperados y 271 acciones enfocadas en la conservación y restauración de la naturaleza en Bolivia.

El Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, junto al Viceministerio de Medio Ambiente, Cambio Climático, Desarrollo Forestal y Biodiversidad y la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas, jugará un rol clave en la implementación de esta estrategia, que se organiza en cuatro áreas principales: normatividad y gobernanza, gestión sostenible de ecosistemas, conservación de la biodiversidad y gestión del conocimiento.

Entre las prioridades de esta estrategia se destacan el fortalecimiento de las áreas protegidas, la recuperación de ecosistemas degradados, la integración de la biodiversidad en la planificación territorial y la promoción de la investigación científica, además de la reducción de amenazas a las especies.

Bolivia actualmente cuenta con 211 áreas protegidas, que representan el 35,22% del territorio nacional, lo que subraya la importancia de este plan en el marco de la conservación territorial.

La ENBPA también considera otras formas de conservación que complementan las áreas protegidas tradicionales, buscando asegurar que las decisiones de desarrollo no perjudiquen el patrimonio natural del país.

Para avanzar en este propósito, será fundamental fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado, los pueblos indígenas, las comunidades locales, la academia, la sociedad civil y los sectores productivos.

El Decreto Supremo 5753 reemplaza al Decreto Supremo 26556 de 2002 y asegura que su implementación no requerirá fondos del Tesoro General de la Nación. Su éxito dependerá de la capacidad para traducir las metas en resultados concretos a través de la coordinación y el seguimiento de indicadores específicos.

Con esta estrategia, el Gobierno establece un camino hacia el 2030 que busca no solo fortalecer la conservación de la biodiversidad, sino también asegurar que el patrimonio natural contribuya al bienestar de la población y al desarrollo sostenible del país.